Lauranovoa’s Weblog

Poesía

enero 29, 2008

Filed under: 1,Las voces del manifiesto trascendentalista. — lauranovoa @ 8:05 pm

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Costa Rica, Domingo 27 de enero de 2008

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 LiteraturaTreinta años a cuatro voces   Hecho historia A fines de 1977, el ‘Manifiesto trascendentalista’ formuló una poética que suscita debates Natalia Rodríguez Mata | nrodriguez@redcultura.comHace 30 años, la Editorial Costa Rica publicó un libro de 191 páginas que llevó por nombre Manifiesto trascendentalista. Firmado por cuatro poetas, la edición de dos mil ejemplares se esparció; se publicaron un par de reseñas en diarios de la época y algún otro comentario en revistas literarias internacionales.

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Es oportuno recordar aquel Manifiesto y sus repercusiones, en especial poco antes de que, este jueves 31, se celebre el Día Nacional de la Poesía, creado en homenaje al nacimiento del poeta Jorge Debravo (1938-1967).Laureano Albán, Ronald Bonilla, Julieta Dobles y Carlos Francisco Monge suscribieron aquel documento, el cual abogaba por una poesía que empleara al máximo el lenguaje literario, la metáfora, y que captase los aspectos esenciales de la existencia humana.Ellos continúan activos en el mundo literario o académico y se han dado a la tarea de aplicar el Manifiesto a través de su obra. Al menos tres de ellos han sido premiados nacional e internacionalmente. Sin embargo, para muchos, el Manifiesto trascendentalista, como tal, no tuvo mayor impacto en la historia de la literatura nacional.Poesía trascendental. El Manifiesto trascendentalista fue redactado por Albán luego de la muerte de su amigo y compañero de las letras, el poeta Jorge Debravo, como una manera de volver a lo que para ellos eran las bases de la poesía, contrarias a la poesía exteriorista imperante en la época. “En toda la región estaba de moda la poesía de Ernesto Cardenal, muy sencilla, desprovista de lenguaje literario, de metáforas”, dice Julieta Dobles. “Por eso Laureano escribió el Manifiesto, y luego entre todos lo revisamos y lo firmamos”.Sin embargo, para Albán, su escrito no fue una reacción ante aquella poesía. “Nosotros veníamos trabajando bajo estos parámetros desde los años sesenta. Simplemente queríamos plasmar nuestro punto de vista y compartirlo”, afirma el poeta.“La poesía trascendentalista tiende a tratar más los temas del ‘espacio interior’ del que hablaba Rilke, a hablar de todo aquello que es esencial”, afirma Dobles. “Somos el grupo que cambió la poesía costarricense”, añade Albán.Los cuatro escritores concuerdan en que no inventaron nada nuevo, y en el mismo libro así lo dejan claro. “Lo único que hicimos fue sistematizar lo que pensábamos en un libro y agregarle una pequeña antología poética de cada uno de nosotros; en ningún momento nos propusimos inventar algo nuevo”, apunta Ronald Bonilla.Asimismo, los firmantes dejaron plasmada su opinión sobre la cultura de masas, el racionalismo, y el papel del poeta en la sociedad, entre otros puntos. “Hablamos profusamente de la intuición como forma de conocimiento, de la imagen como instrumento estético-lingüístico, de superar la evidencia racionalista y limitada y media docena más de ideas”, afirma Carlos Francisco Monge.Impacto. Contra lo que esperaban sus autores, el Manifiesto trascendentalista no tuvo una repercusión importante. Además de un par de críticas y comentarios en algunos medios, el documento no ha alcanzado mayor divulgación más que la que sus propios firmantes le han hecho. “Es el primer y único manifiesto literario que se ha hecho en Costa Rica, y, sin embargo, no hubo interés en estudiarlo formalmente”, afirma Dobles. Los autores concuerdan en que la falta de crítica especializada ha sido una de las razones para que eso sucediera, además de la ausencia de una tradición sólida de grupos representativos de tendencias estético-ideológicas.Para Carlos Francisco Monge, el propósito con ese manifiesto nunca fue figurar. “Lo que pasa –y hablo por mí– es que tampoco era un asunto de convertir aquello en un estallido espectacular, que nos lanzaría a la celebridad o a la fama”, precisa Monge, a lo cual Bonilla agrega: “Tampoco esperábamos mucho; este es un pueblo que lee poco y que, para peores, lee bestsellers ”.“El Manifiesto trascendentalista siguió las pautas de los grandes aportes: lento en su publicación, eterno para reconocerse”, opina Albán.Críticas. Una de las críticas formuladas al Manifiesto considera que propuso abandonar la poesía social impulsada por Jorge Debravo. Para el escritor Adriano Corrales, el Manifiesto “aboga por una poesía metafórica y de lenguaje figurado donde la intuición sería el centro de la acción poética, en contraste con el legado debraviano. Propuso que la poesía no tuviera nexos con la realidad social, una búsqueda más purista de la poesía dejando de lado la investigación y la experimentación, elementos indispensables de toda actividad artística”. Para Albán, la realidad es distinta. “Nosotros no abandonamos la poesía social, y ahí están muchos libros que lo constatan. Seguimos el ejemplo de dedicación y lucha de Jorge Debravo, de búsqueda de la excelencia, aunque, por supuesto, nuestra poesía siguió evolucionando. Los últimos poemas de Debravo fueron muy cercanos al trascendentalismo”, sostiene.“No veo qué tiene que ver esto con Debravo, a quien ni siquiera conocí”, dice Carlos Francisco Monge. “Leo y conozco su poesía, que es lo único que queda de él. En todo caso, la poesía social debraviana es una opción estético-ideológica entre docenas más. Para mí, Debravo no es una verdadera referencia, si bien es la voz poética más conocida y consolidada en el ambiente literario costarricense”, agrega.“Basta leer lo que hemos escrito para mostrar que aquella acusación es insostenible: Ronald Bonilla es autor de Consignas en la piedra ; Albán, de Chile de pie en la sangre y Biografías del terror ; Julieta Dobles, de Los pasos terrestres , de Los delitos de Pandora ; yo, de Los fértiles horarios y de Enigmas de la imperfección ”, detalla Monge.Corrales afirma que el Manifiesto “es un texto contradictorio, con generalidades y repeticiones incluso antagónicas, y la práctica de su redactor y firmantes buscó lo contrario: ocupar los pedestales del canon y la fama”.Luego añade: “Se oficializó una forma de hacer poesía acartonada y desvinculada del entorno sociohistórico, pero con la complicidad de los círculos literarios más conservadores, de la academia y los premios oficiales. En los últimos 25 años, ellos han sido los poetas oficiales; y la academia, los premios oficiales y el canon oficializaron el trascendentalismo como la manera de hacer poesía en el país”.Ante ello, Bonilla replica: “El Manifiesto no propone una forma única de escribir poesía; todo lo contrario, propone que cada cual debe descubrir su propia voz. Entre nosotros mismos existen estilos muy diferentes, aunque es lógico que haya cosas en común”.“Más bien, siempre hemos sido perseguidos por los Ministerios de Cultura. Nos ha pasado lo mismo que a Yolanda (Oreamuno), Eunice (Odio) o (Francisco) Zúñiga”, dice Albán.Monge hila más fino: “Si se está pensando en la cercanía de un poeta con el poder político establecido, pues yo nada tengo que ver con eso; todo lo contrario. Nunca he sido, por ejemplo, jurado de premios nacionales, ni agregado cultural, ni embajador, ni oficial mayor de algún ministerio; nada de eso. Hablo por mi caso; que otros defiendan el suyo”.Legado. A pesar de las críticas, el Círculo de Poetas Costarricenses continúa activo ofreciendo talleres y recibiendo a nuevos miembros. Laureano Albán coordina dos talleres, los días martes y jueves, por los que han pasado muchos escritores de verso y narrativa, como Mía Gallegos y Alfonso Chase. Muchos, como ellos, se han retirado del taller por distintas razones; sin embargo, otros continúan activos. Ronald Bonilla, Lucía Alfaro, Virginia Pineda, Alexander Alvarado y Laura Novoa son algunos de los talleristas activos. Alvarado es uno de los más jóvenes, y asegura: “Hace unos cinco años ingresé en el Círculo de Poetas. Mi manera de ver la vida es muy afín a lo que está ahí, más allá de lo fenomenológico, lo eterno, lo universal”.Laura Novoa ha publicado un libro bajo el sello Líneas Grises, del Círculo de Poetas Costarricenses. “La visión del Manifiesto es totalmente acorde a mi manera de ver la vida. Para mí, la poesía no debe ser mostrar un mundo definido y elementalmente material y fenomenológico; la poesía debe acercarnos a ese tránsito esencial en donde la palabra del poeta se transmuta en revelación profunda e inefable”, afirma la autora de Conclusiones de la noche .Sobre la crítica a la manera “acartonada” de hacer poesía, Novoa sostiene: “No se impone una manera de escribir; esto ya se trae. El taller es un encuentro de personas que tenemos la misma vivencia trascendental. Nos acercamos y nos divertimos. El taller es un lugar donde uno se siente libre”. “Se defiende una estética, pero no se impone”, complementa Alvarado.Fuera de nuestras fronteras, específicamente en España, existe un taller trascendentalista que lleva por nombre Grupo Aranjuez. Fue llevado a España por Dobles y Albán en 1977, y desde el 2001 es coordinado por la poetisa Monserrat Doucet.Según su página de Internet, actualmente tiene seis autores activos, y el taller se ofrece gratuitamente a “todas aquellas personas que conciban la escritura como una carrera de fondo y no como un vehículo para la fama, que tengan capacidad de crítica y también humildad y consciencia de la propia valía para aceptar la misma”.Finalmente, y aunque los mismos autores discrepen en cuanto a si existe o no un movimiento trascedentalista, todos están de acuerdo en los contenidos de ese Manifiesto que firmaron hace 30 años.Al fin y al cabo, como indica Monge, “la poesía no es un asunto de dogmas, programas, ni preceptos; es un espacio abierto que invita a explorar, a imaginar, a liberarse”.LA AUTORA ES PERIODISTA Y EDITA LA REVISTA DE INTERNET REDCULTURA.COM Los manifestantesLaureano Albán: El más laureado de los trascendentalistas ha tenido una prolífica carrera como escritor. Se desempeñó también como embajador en varias oportunidades, y obtuvo dos veces el Premio Nacional de Poesía, así como el Adonáis de Poesía (España) y el Premio de Cultura Hispánica (España) (1981). Es miembro de la Academia Costarricense de la Lengua. En el 2007 se le concedió el Premio Magón. Julieta Dobles: Una de las poetisas más conocidas en el país, ha ganado el Premio Nacional de Poesía en cinco ocasiones, así como el Primer Accésit del Premio Adonáis por su libro Hora de lejanías (Madrid, 1981), entre otros galardones. Ronald Bonilla: Aunque por casi 20 años no publicó, el 1995 se reincorporó a los talleres del Círculo de Poetas Costarricenses y volvió a crear poesía. Fue Premio Nacional de Poesía en el año 2001 y Premio Centroamericano de Literatura Rogelio Sinán 2001-2002 por su poemario A instancias de tu piel . Anteriormente, en 1974, había ganado el Premio Joven Creación. Carlos Francisco Monge: Su actividad ha sido sobre todo académica. Además de poesía, ha escrito ensayo y crítica literaria, y ha ofrecido medio centenar de conferencias sobre literatura, cultura y lingüística. Su más reciente libro, Enigmas de la imperfección , acaba de traducirse al inglés, publicado por la Indiana University of Pennsylvania.